🇯🇵 Paquete Japón
Tokio, Kioto, Osaka y el Monte Fuji: Japón es el viaje que una vez hecho quieres repetir cada año
Japón es el destino que más crece en demanda desde Chile, y con razón: ofrece algo para cada tipo de viajero. Tokio es una de las ciudades más sorprendentes del mundo —13 millones de personas que se mueven con una precisión casi mítica, donde la tecnología de punta convive con santuarios sintoístas del siglo VII y el ramen de 2 dólares puede ser mejor que cualquier restaurante gourmet. Es una contradicción perfecta.
Kioto es la antítesis de Tokio: la ciudad donde Japón decidió preservar su alma. Los 1.600 templos budistas, los 400 santuarios sintoístas, el Arashiyama con su bosque de bambú y los maikos (aprendices de geisha) que todavía caminan por Gion al atardecer. Osaka, a 15 minutos de Kioto en shinkansen, es la capital gastronómica —el takoyaki, el okonomiyaki y el kuromon ichiba son destinos en sí mismos. El JR Pass cubre todos los trenes bala.
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Tu viaje a Japón, día a día
Cada día está pensado para que aproveches al máximo tu tiempo sin estrés. Tu guía en español se encarga de la logística.
Llegada a Tokio
Aterrizaje en Narita o Haneda. El Narita Express o el Limousine Bus al centro de Tokio ya es una experiencia: el orden, la limpieza, los letreros en cuatro idiomas. Check-in en el hotel de Shinjuku.
Shinjuku, Shibuya y Akihabara
El cruce de Shibuya es el más transitado del mundo: 3.000 personas cruzando en 90 segundos. Akihabara es el distrito electrónico donde la cultura otaku es una forma de arte. Shinjuku de noche con sus millones de neones.
teamLab: arte digital inmersivo
teamLab Planets o Borderless: instalaciones de arte digital que cambian según cómo te muevas dentro de ellas. No hay descripción posible — es una experiencia sensorial que redefine lo que puede ser un museo.
Harajuku, Roppongi y Meiji Jingu
Harajuku el domingo es Japón en su versión más impredecible: cosplay, moda extrema y la calle Takeshita llena de adolescentes. El Santuario Meiji en el bosque a pasos del caos. Roppongi para arte contemporáneo.
Odaiba y Tokyo Skytree
Odaiba es la isla artificial del futuro: el teamLab Borderless, el museo de ciencias marinas y vistas al Monte Fuji en días claros. Tokyo Skytree a 634 metros — la segunda estructura más alta del mundo.
Fuji-Q Highland (base del Fuji)
Excursión de un día al lago Kawaguchiko a los pies del Monte Fuji. La foto icónica del volcán perfectamente simétrico reflejado en el lago. Fuji-Q Highland con las montañas rusas más extremas de Japón.
Kamakura y Buda de bronce
El Gran Buda de Kamakura lleva 800 años sentado al aire libre mirando el mar. Los templos zen de Kamakura son los más tranquilos de Japón — sin las multitudes de Kioto.
Shinkansen a Kioto
El Nozomi a 300km/h de Tokio a Kioto (2h 15min). La llegada a Kioto es la llegada al Japón profundo. Check-in en un ryokan tradicional con tatami, futon y onsen si el presupuesto lo permite.
Fushimi Inari y barrio Gion
Los 10.000 torii rojos del santuario Fushimi Inari forman un túnel de 4km hasta la cima de la montaña. Al anochecer, el barrio de Gion donde los maikos caminan hacia sus citas.
Arashiyama y Nara ciervos
El bosque de bambú de Arashiyama cruje con el viento de una manera que tiene nombre propio en japonés: fue declarado Patrimonio Sonoro de la Nación. Tarde en Nara donde 1.200 ciervos sagrados caminan libres.
Castillo Nijo y Kinkaku-ji
El Castillo Nijo tiene suelos que chirrían intencionalmente para alertar de intrusos (uguisubari). El Kinkaku-ji, el Pabellón Dorado, lleva 600 años reflejándose en el estanque.
Osaka: Dotonbori y Kuromon
Osaka vive para comer. El barrio de Dotonbori con sus letreros gigantes y takoyaki en cada esquina. El Mercado Kuromon Ichiba — el 'estómago de Osaka' — con sus ostras, cangrejos y wagyu.
Regreso desde Osaka o Tokio
Shinkansen de vuelta a Tokio o vuelo directo desde el Kansai International de Osaka. Japón deja un vacío que solo se llena volviendo.

